Nuestra piel es el órgano más grande del cuerpo humano, está compuesto por tres capas: epidermis, dermis y tejido subcutáneo. La epidermis es la capa más externa y su renovación se produce en un periodo aproximado de 3-4 semanas. La renovación celular implica la creación de una nueva célula para reponer aquella que muere. Una célula nueva se genera por división de otra célula, para ello, la célula hace una copia de su ADN y después se divide para dar lugar a la nueva célula. El ADN contiene toda la información que necesita una célula para realizar sus actividades y es necesario que se conserve intacto para que esta información no se vea deteriorada.

La falta de cereal ucraniano abre un debate, ¿son los transgénicos una solución o un problema? Las autoridades de Zambia, uno de los países más pobres de África, donde la hambruna 2003 amenazaba a unos 3 millones de personas, rechazaron la entrega gratuita de 15.000 toneladas de maíz estadounidense alegando que era un producto genéticamente modificado. La mala fama les persigue aunque España es el país con mayor superficie de cultivo del maíz Bt. Una variedad resistente a una plaga muy presente en la Península Ibérica, razón por la que la apuesta de los agricultores, tanto españoles como portugueses, por estas semillas sea muy fuerte. En 2020 se cultivaron más de 98.000 hectáreas de maíz Bt en España.

Los test de ancestros nos prometen encontrar entre los 6.544.233.900 nucleótidos que conforman el ADN humano, aquellos que nos relacionan con nuestros antepasados más lejanos. Para hacernos una idea de la complejidad de este estudio os diré que todos los humanos tenemos idéntico el 99,9% del ADN y que, si nos comparamos con un plátano, este porcentaje se convierte en un sorprendente 60%. Entonces, ¿qué analizan los test de ancestros?