Currículum fallido

Por Manuel Blanco Chivite

Hemos leído con atención su currículum.

Su perfil se ajusta a las condiciones y relevancia de la responsabilidad que exigimos.

Dada la excelencia y prestigio de nuestra empresa, hemos tenido a bien comprobar exhaustivamente cada uno de sus títulos universitarios, masters y cursos de especialización tanto en universidades españolas como los habidos por usted en Yale y en la John Hopkins, especialmente apreciada, esta última, por nuestro equipo directivo. Hemos incluso solicitado la valoración de sus condiciones a tales centros y profesorado con resultados satisfactorios.

Su experiencia, lamentablemente, es algo escasa; esos dos años que ha estado colaborando en firmas de nuestra misma especialidad no le consolidan a usted todavía en la categoría de calidad que pretendemos para todos y cada uno de nuestros profesionales.

No obstante la apreciación anterior, hemos decidido que pase a la fase de entrevista polivalente con nuestra directora de recursos humanos, valoración personal y ponderación psicológica. Dicho encuentro tendrá lugar el próximo miércoles a las nueve horas en nuestras oficinas centrales.

Caso de resultar tal encuentro favorable, pasaría usted a ejercer las funciones de referencia en nuestra oferta de manera inmediata.

Por último desearía indicarle un aspecto de su curriculum que nos inquieta.

Leyendo entre líneas, por decirlo de una manera familiar o coloquial, deja usted entrever, en términos no por sutiles y precavidos menos evidentes, un perverso ánimo de lucro, explicitado finalmente en su despedida al expresar su deseo abierto y confesado de percibir, a cambio de su colaboración, una remuneración ajustada a su labor, es decir, una remuneración salarial, a todas luces torticera, nada menos que cada mes.

Si hemos de tener en cuenta el equilibrio entre su colaboración por un lado y el prestigio social y laboral de trabajar con nosotros y la experiencia excepcional que tal circunstancia le aporta, ¿a qué viene esa exigencia remunerativa fuera de lugar, tiempo y circunstancias, por no decir injusta y malintencionada?

Si esas son sus intenciones reales y en la entrevista a la que se le convoca tiene pensado aludir a tan alevoso extremo, le rogamos nos lo comunique y se abstenga de presentarse en nuestras oficinas.

A la espera de una respuesta equitativa a nuestra generosa proposición, le saluda cordialmente

Margaret Quílez de Buruaga

Responsable de selección de personas y estudios de sensibilidades profesionales .

(Global Corporated Ilimited)