Las mujeres de la Escuela de Yoga, de víctimas a verdugas

Mujeres detenidas en la Escuela de Yoga. Foto cedida por Perfil

En la Escuela de Yoga, las mujeres eran las que coaccionaban para obtener propiedades y lograr que los aportes económicos se obtuvieran a cambio de sexo. Estaban obligadas a conseguir “palomos”, es decir, clientes para insertarlos en la secta y llenar las arcas.

Por Eliana Paniagua y Patricia Espinar

A las víctimas las entrenan para influenciar a futuras víctimas a través de libros en diferentes idiomas que contienen párrafos sobre “cómo hacer amigos e influenciar a la gente” y “ver la debilidad en el otro para ganar su amistad y obtener ganancias”. En un informe dl Programa Nacional de Rescate a Personas Damnificadas por el Delito de Trata (PNR), al que ha tenido acceso Crónica Libre, se asegura que hubo víctimas que “tuvieron hijos producto de las violaciones perpetuadas por el líder de la organización” y que fueron separadas de sus familias. Al respecto, fuentes de la investigación señalaron que las autoridades de la secta “promulgan no tener hijos para evitar herederos y que todos los bienes queden dentro de la organización”.

En la década de los 90, Caterina Sanfelice fue una de las denunciantes de la causa que investigó el juez Bergés. Asumió con valentía el rol por su pequeña hija y hasta tuvo protección policial por las amenazas recibidas: “Nadie se animó como yo, me la jugué por mi hija porque no quería que la llevaran al exterior o la prostituyeran”. Caterina participó de conferencias que se daban en confiterías con la presencia de caras conocidas como autoridades eclesiásticas y políticos. “Quedó enganchado el amor de mi vida, el padre de mi hija. En ese momento la mano derecha del líder era ‘Grace’ (Graciela, la madre de Pablo Salum), a su lado estaban Susana (Barneix) y Mariu”.

Caterina Sanfelice, víctima de la secta

El rol de una mujer alejó definitivamente a Caterina de su marido: “Yo me iba rápido de las charlas, pero él se quedaba hasta muy tarde y pronto empezaron los problemas de pareja. Él le contaba al líder y éste le decía que yo era muy egoísta y no quería que evolucionara y le dieron lo que él necesitaba: una tarea que le encantaba como la construcción del edificio y una mujer bonita al lado para manipularlo con sexo y que se quede en la secta. Encuentran la vulnerabilidad en la gente”.

También las mujeres eran las encargadas de los castigos físicos: “necesitaban demostrar que las mujeres tenían más agallas que los hombres y ellas los golpeaban incluso con un látigo. Si ellos querían tener fortaleza debían disfrazarse de Hércules y soportar que les peguen” contó Caterina.

“Me fui a tiempo, por eso no vi ninguna orgía, pero mi marido de ese momento sí y todos veían todo, incluso los niños. Tenían muy aceptado eso de trabajar con la ética y la moral, te sacan todo, no te quedás con nada, no valés y te entregás. El cerebro queda quemado, podrido, perdés tu identidad”.

La pieza clave de la Escuela de Yoga eran sus mujeres

Graciela Pallotta, alias ‘La Pantera‘ por sus movimientos felinos y sus ojos rasgados, alcanzó el nivel 7 hasta que el líder Percowicz decidió que necesitaba una cura de sueño. Este tratamiento consistía en la administración de pastillas sedantes durante tiempos prolongados (48 horas, por ejemplo). La cura de sueño de Pallotta salió mal. Hubo consecuencias físicas y psíquicas. No volvió a ser la misma y la organización la bajó de 7 a la mismísima nada. El líder la envió a limpiar los departamentos del edificio, a planchar ropa y a llevar comida a la clínica. Su lugar fue ocupado por Marcela Alejandra Sorkin, alias ‘La Leona‘ (59).

Marcela Alejandra Sorkin, alias ‘La Leona’ en la foto de su detención. Foto Prensa PFA

La Leona’ escaló en la jerarquía por ser pareja del hijo del líder

Sorkin subió rápidamente en la jerarquía de la secta por ser la pareja de Marcelo Guerra, que compartía el nivel máximo, el 7, junto a Percowicz. El líder de la secta se refiere a Guerra como “su hijo”, pero no existe otro lazo que haber sido empleado en su estudio contable. Pablo Salum confirmó a Cónica Libre que: “Marcelo Guerra fue la primera persona que captó Percowicz y por ello, él le presentaba como su hijo. El verdadero padre de Marcelo, denuncío ante los tribunales cómo Juan Percowicz y su mujer Felisa Zimmermann se apropiaron de su hijo y jamás lo volvieron a ver. Hoy es el sucesor de la Escuela de Yoga y se encuentra Prófugo de la Justicia”.

Sorkin forma parte del “círculo rojo” de Percowicz junto a la abogada Susana Barneix, ex pareja del líder. ‘La Leona’ dirigía los cursos sobre “felicidad” en que se impartía en la sede del BA Group, una empresa de la secta. La secta tiene tres patas visibles: el edificio de Yoga, BA Group y la clinica CMI. Trabajaba de docente y además estaba a cargo de la parte administrativa y financiera de la organización delictiva.

En un determinado momento, ‘La Leona’ sintió miedo a perder todo lo que había alcanzado. Percowicz vio que tenía el “yoes bajo”, es decir, que estaba con “pensamientos y emociones negativas”. Y ordenó que se le hiciera una cura de sueño. Ella sabía que podía terminar como ‘La Pantera’. En este caso Sorkin se libró al conseguir dinero del testamento de una víctima para la secta. Ésta es una de las pruebas más importantes en las que se basa la justicia para acusarla es el testamento de Liliana Rolando, una víctima que padeció cáncer, murió en la CMI y dejó como beneficiaria de sus bienes a Sorkin.

La Leona ha sido arrestada en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza donde esperaba un vuelo a Estados Unidos. Llevaba 6.700 dólares, 300 blisters con pastillas sedantes, celulares, computadoras y documentos. En los registros policiales que se han efectuado en el edificio del BA Group, se han encontraron cintas VHS de películas pornográficas.

La película ‘El Abogado del Diablo’ era su ejemplo

Fuentes de la investigación han compartido, en exclusiva, con Crónica Libre alguno de los contenidos de los cursos que se brindaban a partir del nivel 5, los llamados “confidenciales”, lo que nadie tenía que contar fuera del edificio. Analizaron la película “El abogado del Diablo”, protagonizada por Al Pacino y Keanu Reeves. Se focalizan en que el personaje de Pacino tiene un “Nash alto”, para la organización significa que es un “hombre exitoso”. Mostraron dos escenas en particular: una en la que el protagonista come durante un festejo y una joven se coloca debajo de la mesa para realizar un acto sexual; y la siguiente en la que Reeves es presentado en una reunión con gente poderosa y adinerada.

A los hombres les inculcaban a relacionarse con personas de poder, a las mujeres a convertirse en geishas, en seducir para conseguir adeptos que paguen los cursos y las curas. Si el medio para conseguirlo era mantener relaciones sexuales debían hacerlo. Por ello, asegura Salum “la mayoría de las mujeres pasaban de ser víctimas a verdugas”.

El Museo del horror

Esas prácticas sexuales eran realizadas en el 9° piso del edificio central que llaman “El Museo”, acondicionado como un hotel . Allí la policía encontró durante los registros juguetes sexuales y vestimenta de fiesta. Además todas las actividades realizadas allí fueron grabadas. En el registro se ha incautado material de pornografía infantil y se han encontrado “cuartos para intercambio sexual”.

En la mayoría de los pisos había gran cantidad de bebidas alcohólicas, preservativos y ropa de cama; también elementos que serían utilizados para prácticas sexuales sadomasoquistas”. La coordinadora del PNR, Zaida Gatti, ha asegurado que, entre las personas halladas en los domicilios, algunas estaban desde “hace décadas rindiéndole culto al líder de la congregación, tiempo en que fue anulada su voluntad y autonomía; incluso hubo víctimas que dijeron haber estado presentes en registros realizados hace más de 28 años. Más allá de contar con libertad ambulatoria, lo que se logra con este tipo de prácticas, es obtener la dependencia absoluta del líder, convencidas de que la felicidad eterna les llegará de la mano de éste”.

El banquito o Gely´s Bank

Sorkin junto con Gustavo Aníbal Rena, alias ‘Seferin’, y Mario Alberto Leonardo organizaban ‘El banquito’, una especie de financiera para que los miembros depositaran su patrimonio en plazos fijos y donde se guardaba el dinero de la explotación sexual de las víctimas. Al inicio de la secta se llamó ‘Gely´s Bank‘. Según afirma Pablo Salum: “las víctimas fueron obligadas a vender todo para poner su dinero en la construcción del edificio central de la organización en la Avenida Estado de Israel”. La tarea de blanqueo de fondos estaba a cargo de Susana Barneix alias ‘Barni’, al igual que la defensa de sus líderes.

Foto en la que aparece los planos del Gely´s Bank, cedida por Pablo Salum @leyantisectas

Mendy y el Geishado VIP

A Susana Medelevich, alias “Mendy” le dejaron a cargo el “geishado vip”, que es nada menos que manipular a las víctimas para que seduzcan a hombres ricos. Como muestran los audios publicados por Crónica Libre con la colaboración de Pablo Salum. Esa tarea la compartía junto a Marcela Arguello y Adriana Ruth ‘Cosmito’ González. Este dato no es nuevo: González demandó a la periodista Viviana Gorbato por “injurias” cuando ésta se refirió a la explotación sexual de la secta en el programa de la conductora argentina Mirtha Legrand ya en el año 1996.

‘Doqui’, Herrero y la CMI

Alicia Arata, alias “Doqui” (62), y Silvia Herrero (70), administraban la CMI y eran el vínculo con una sede similar que operaba en Estados Unidos. El lugar contaba con licencia como consultorio externo ginecología, cardiología y clínica en general. La clínica clandestina también tenía cuadros con contenido sexual y sadomasoquistas y fotos del líder de la organización.