Marlaska insiste en condecorar a dos hombres de las cloacas y niega premiar a quienes destaparon a Villarejo

El ministro de Interior Fernando Grande Marlaska El ministro de Interior Fernando Grande Marlaska

El ministro de Interior no limpia las cloacas, pero sí desafía a la justicia queríendo premiar con medalla de plata a los comisarios Francisco Miguelañez y Eloy Quirós, condesiderados “de los nuestros” en un audio que desvela Crónica Libre. Mientras niega a quienes investigaron a Villarejo en 2014, Marcelino Martín Blas y Jaime Barrado, ser comisarios honorarios como la ley les reconoce.

La mafia policial, las cloacas, nacieron hace décadas al calor de la Comisaría General de Información y de los torturadores que coahitaban en ella en diferentes unidaddes o brigadas. Uno de los destacados miembros de lo que se llamó Brigada Antigolpe era Juan Antonio González, más conocido como JAG tras salir en una documentación de la causa Malaya. Es íntimo amigo del comisario José Manuel Villarejo, como desvela el audio que hace público Crónica Libre y que data de septiembre de 2015, aunque según ellos su relación se remonta a los setenta, cuando ambos hacían de seguridad de los entonces príncipes Don Juan Carlos I y Doña Sofia.

Cuarenta años sin duda unen como para mover los hilos que haga falta si un tronco tiene problemas. Eso era lo que le ocurría a Villarejo en septiembre de 2015: estaba implicado en la grabación del CNI y Asuntos internos en el caso del pequeño Nicolás, que investigaba el comisario de Asuntos Internos Marcelino Martín-Blas; en el apuñamiento de la doctora Elisa Pinto, que tras muchos obstáculos cayó en manos del comisario Jaime Barrado y algún que otro problema más.

Así que, como hacía todos los meses se reúne con sus hombres de confianza, socios en algunos casos, en este caso el empresario Adrián de la Joya, el consejero de Atresmedia y presidente de La Razón Mauricio Casals, y su viejo amigo, jefe y hombre con el que hace negocios, Juan Antonio González.

A pesar de que ya había conseguido que el comisario Marcelino Martín-Blas fuera cesado como jefe de la Unidad de Asuntos Internos, lo que obligó al juez Arturo Zamarriego que llevaba la causa del pequeño Nicolás a organizar una comisión judicial, están preocupados por saber si lo tienen todo controlado. Como se puede escuchar y leer a continuación:

Adrián de la Joya: ¿Cómo se llama el que ha sustituido a Marcelino?

Juan Antonio González: Ese es nuestro, ese es uno de los nuestros [se trata de Francisco Miguelañez]

José Manuel Villarejo: Pero tampoco es un genio...

JAG: No, es un cagón...

AdJ: ¿Pero cómo se llama, mamón?

JMV: Pues no lo sé... Si lo mandó él a Marbella [Refiriéndose a Juan Antonio González]

JAG: No me acuerdo... Pero si además da igual, porque dependía de Eloy [Quirós], que es amigo mío, que este sí es valiente y tal, y este es al que le he dicho "este tonto si ahora va allí y tenemos algo [Por Miguelañez, nuevo jefe de Asuntos Internos], este sí se hara caso, ¿no? No sé yo si se hará caso...

Pues sí hizo caso, sí. La primera semana de posesión, en mayo de 2015, ya había ido a ver al juez Zamarriego para convencerlo de que no creara la comisión judicial, retirara a Martín Blas del caso y que él y su grupo de Asuntos Internos cerrarían la causa en un breve periodo de tiempo, aseguran fuentes de la causa a Crónica Libre.

Al juez le pareció sospechosa la actitud y siguió adelante con sus planes.

Miguelañez y Quirós, anulados por la Justicia

El comisario Miguelañez fue sin embargo quien comenzó la causa Tándem y detuvo al comisario Villarejo, a su compinche Carlos Salamanca y también a un ex destacado miembro de la Comisaría General de Información, Enrique García Castaño. A este último, le llamó antes de ser detenido y en el registro de sus casas no se encontró un solo documento. Tal es el esperpéntico espectáculo que el propio García Castaño se ha reido ante el tribunal al decir que el podía entregar los documentos del ex tesorero del PP Luis Bárcenas porque la Policía no se los había llevado en el registro aunque los tenían delante.

Fuentes de entre los múltiples abogados del procedimiento, que cuenta ya con 33 piezas, apuntan a la mala instrucción de Miguelañez, la omisión de información, o la investigación de delitos que realmente no llevan a ninguna parte como una de las múltiples causas de nulidad que podrían existir.

En 2011, Fernando Grande Marlaska, que alardea de que tras la llegada del PSOE se han limpiado las cloacas en el Ministerio de Interior condecoró tanto a Francisco Miguelañez como a Eloy Quirós con una medalla de Plata, que les otorga un extra de un 15% de salario extra vitalicio incluido en la jubilación.

Martín Blas y Jaime Barrado sin su condición de honorarios

Sin embargo, los comisarios que tiraron de la manta y sufrieron graves represalias por parte del gobierno del PP que encabezaba Mariano Rajoy, siguen siendo castigados por el ministerio que dirige Fernando Grande Marlaska. Es decir, el presidente Pedro Sánchez y el PSOE (tampoco Podemos) están cumpliendo con su palabra de limpiar las cloacas.

Según el Real Decreto 613/2020, tienen la posibilidad de conseguir su condición de comisario honorario todos aquellos funcionarios que hayan alcanzado diccha escala, tengan al menos dos medallas rojas y formen parte de la Orden al Mérito Policial. Sin embargo, para el hombre que se enfrentó a Villarejo por apuñalar a la doctora Elisa Pinto por un encargo de Javier López Madrid, yerno del marqués de Villar Mir, Jaime Barrado; o para quien fue defenestrado y acusado de todas las maldades por investigar a policías corruptos, Marcelino Martín Blas (antes de ser imputado en Tándem), ni Grande Marlaska ni el PSOE parecen querer cumplir la ley.