Mohamed, el profeta según las fuentes islámicas, I

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Esta serie empieza su andadura presentando al fundador del islam en dos entregas. Les avanzo que en la entrega que les sigue se abordará en detalle lo que significan los términos Corán y los hadices. De forma muy resumida, el primer término significa revelación de Alá y el segundo son dichos y hechos atribuidos a Mohamed, el profeta, si se da por cierto el relato islámico.

Por Catalina de Erauso

Según Wikipedia Abū l-Qāsim Muḥammad ibn ‘Abd Allāh ibn ‘Abd al-Muṭṭalib ibn Hāšim al-Qurayšī nació en Meca (Arabia Saudí) y es más conocido como el profeta o enviado de Alá y fundador de la religión abrahamítica denominada islam. Mohamed significa “el alabado, el adorado” y es un título que solo se merece a Alá, el creador. No era un nombre en tiempos de Mohamed y es el mismo Mohamed quien explica otros de sus títulos en este hadiz de Malik.

Mutawa Malik, libro 61, hadiz 1.

Malik me relató de Ibn Shihab de Muhammad ibn Jubayr ibn Mutim que el Profeta, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: “Tengo cinco nombres. Soy Muhammad. Soy Ahmad. Soy al-Mahi (el borrador), mediante el cual Allah borra la incredulidad. Soy al-Hashir (el recolector), ante quien se reúne la gente. Soy al-Aqib (el último)”. 

Yussef Ziedan (1958-), basándose en el libro Hayat Muhammed (página 39) de Muhamad Hussein Heikal (1888-1956), informa que el nombre que le pusieron al nacer y por el que era conocido hasta pasados los 40 años de edad era Qutham Ibn-Abd al-Lat (Qutham, el hijo del sirviente/esclavo de Al-Lat). Al-Lat era una de las tres hijas del dios de la luna Allah que adoraban los politeístas árabes preislámicos de la tribu coraixí (Quraish) de la que era originario Mohamed. Su nacimiento fue milagroso porque nació 4 años después de que muriera su padre biológico y, en su niñez, vivió episodios fuera de lo normal que se abordarán más abajo. La edad de 40 años es importante porque Mohamed empezó a recibir las revelaciones divinas a esa edad.

Analicemos otros datos de su biografía que, tal vez, no sean tan conocidos. Sus padres eran paganos y murieron paganos. Existen pocas referencias a la vida de Mahoma o Mohamed (570-632) en el Corán, pero los hadices y la biografía o sirah de Ibn Ishaq (704 Medina-767 Bagdad), que fue revisada por Ibn Isham y es la que se conserva, disponen de numerosos detalles de acontecimientos, fechas y lugares en los que supuestamente estuvo Mohamed. Estas dos fuentes ofrecen una cantidad nada desdeñable de datos sobre su vida que se denomina sunna, de cuya palabra se deriva el término sunita, la secta islámica más numerosa.

Sus coetáneos de la época mequí lo denominaban poeta con cierto desdén debido a que las revelaciones divinas que divulgaba estaban en forma de verso, pero repletas de licencias poéticas que violaban los cánones de métrica y rima al uso. Llamaba y llama la atención que el corán no cumpliese con esos estándares, tal vez porque las revelaciones son muy prosaicas según Nöldeke.

Babur y sus guerreros visitando el templo hindú Gurh Kattri (Kūr Katrī) en Bigram, del manuscrito iluminado Baburnama, Museo de Arte Walters Ms. W.596, fol. 22b

La divulgación de las revelaciones divinas se dio en un contexto histórico en el que la tradición poética árabe estaba muy avanzada y sería muy difícil competir con el resto de los poetas a los que hace referencia el corán en la azora 26 dedicada a los poetas. Sus coetáneos de la etapa mequí lo denominaban poeta con cierto desdén debido a que las revelaciones divinas que divulgaba estaban en forma de verso, pero la calidad de las mismas era manifiestamente inferior a la obra lírica oral de la que gozaban los mequíes. Así se refiere Alá a estos episodios en 21:5 donde se hace eco de las críticas. “Él es un poeta. (De todas formas, no le vamos a creer hasta) que nos traiga un milagro que acredite su misión, tal como hicieron los anteriores profetas”. Esta no es la única cita. El corán se refiere a los poetas y falsos profetas en innumerables ocasiones. Su relación con los poetas de la época no debía ser muy buena porque se burlaban de él un poco al estilo de Lope de Vega y Góngora. Las mofas debían ser tan insoportables que Mohamed ordenó asesinar al poeta Ka‘bn bin Ashraf debido a que se había burlado de él con un poema.  Ese poema se conserva a día de hoy. Mohamed se sintió tan humillado que no le quedó más remedio que ordenar su asesinato, cuentan los apologetas islámicos. La narrativa de víctima es una constante a lo largo de todo el corán. Lo tomaron por falso profeta y fue víctima de rechazo y burla.

Según el relato islámico, Mahoma o Mohamed es el profeta a quien Alá (Dios) le reveló el corán. Alá desvela en el corán (azora:versículo) 33:21 que Mohamed es un hombre misericordioso y ejemplo a seguir. Se cita cuatro veces a Mohamed en el Corán en las ayas 3:144, 34:40, 47:2, 48:29 donde se destaca que es un enviado de Alá. Es más, el mismo Mohamed se retrata en el hadiz 335 de Al-Bujari con todas las tareas que Alá le encomendó y los privilegios que le otorgó. Se presenta a sí mismo como privilegiado por la gracia de Alá debido a que le fueron permitidos los botines de guerra y fue el mensajero de la palabra de Alá a los habitantes de todo el mundo.

Corán 33:21 (¡Musulmanes!) El Enviado de Dios es el cabal paradigma que tenéis que seguir, tal como hacen quienes aspiran a ganar en el día del Juicio (la complacencia y la misericordia de Dios) y, al mismo tiempo, no cesan de invocar a Dios (en toda situación). Traducción, Bahige Mulla Huech

Al-Bujari, 335, tomo 7, hadiz 2 

«Se me dieron cinco cosas que no se concedieron a nadie antes de mí:

1) Se me hizo victorioso por el temor (de mis enemigos) a la distancia de un mes de camino, 2) Se me dio la tierra como lugar de oración y para purificación (tayammun). Cualquiera de mi nación puede ofrecer su oración donde se encuentre, 3) Se me permitieron los botines de guerra, que no eran permitidos para nadie antes de mí, 4) Se me dio el derecho de intercesión (el Día de la Resurrección), 5) Los profetas eran enviados exclusivamente a sus pueblos, yo fui enviado a toda la humanidad».

Innumerables hadices muestran que él mismo se presenta como persona fuera de lo normal, pero también el Corán incide en este relato. Tanto es así que el versículo (33:56) revela que el propio Alá además de los ángeles lo bendicen por tratarse de un hombre excepcional. De ahí que los creyentes musulmanes siempre le deseen paz y bendiciones (P y B) de Alá cada vez que mencionan su nombre. Nótese que el versículo 56 de la azora 33, como todos los demás, le fueron supuestamente revelados a Mohamed mediante el ángel Gabriel. Tanto aprecio le tiene al nuevo profeta que Alá maldice y castiga a los que molesten a Mohamed y a sus seguidores (33:56).

Traducción de Bahige Mulla Huech

33:56. Alá y sus ángeles bendicen al Profeta. ¡Creyentes! ¡Bendecidle vosotros también y saludadle como se debe! A los que molestan a Alá y a Su Enviado, Alá les ha maldecido en la vida de acá y en la otra y les ha preparado un castigo humillante. Los que molestan a los creyentes y a las creyentes, sin haberlo estos merecido, son culpables de infamia y de pecado manifiesto. 

El siguiente hadiz es sorprendente porque hace referencia a un versículo del Corán, en concreto en la azora 48:8 y menciona que Mohamed ha sido enviado para proteger a los analfabetos. Una nota en la entre paréntesis de la plataforma de hadices islámicos https://sunnah.com explica el término analfabeto como árabe con un paréntesis.

Corán 48:8 (¡Muḥammad!) Te hemos enviado para que ejerzas la función de testigo universal, nuncio (para los creyentes) y admonitor (para los incrédulos). 

Al-Bujari 4838, Libro 65, Hadiz 359; tomo 6, Libro 60, Hadiz 362. Ibn Kathir pág. 5932

Narró `Abdullah bin `Amr bin Al-As: Este verso: ‘En verdad te hemos enviado (Oh Muhammad) como testigo, como portador de buenas nuevas y como advertidor.’ (48.8) que está en el Corán, aparece en la Torá así: ‘Ciertamente te hemos enviado (Oh Muhammad) como testigo, como portador de buenas nuevas y como advertidor, y como protector para los analfabetos (es decir, los árabes).’ […]

Pero también el exegeta más respetado de la historia del islam, el imam Ibn Kathir (1300-1373), se refiere a los analfabetos en varias ocasiones. En el volumen pdf de 8559 páginas de su exégesis se puede ver la traducción de 3:20 con dos versiones distintas y con su exégesis. Esta traducción difiere sustancialmente de otras que existen, por ejemplo de la de Bahige Huech. Veamos en qué se diferencia. Bahige Mulla Huech los denomina paganos e Ibn Kathir los denomina analfabetos.

Corán 3:20 Si aún te discuten (tu Mensaje), diles: «Yo, junto con mis discípulos, nos hemos sometido a la voluntad de Dios». Luego interpela a los que abrazan las Escrituras y a los paganos: «¿Habéis adoptado ya el Islam?». Si lo hubiesen hecho, habrían emprendido el buen camino y, si no, (recuerda que) a ti solo te incumbe proclamar (el Mensaje). Dios conoce bien la naturaleza íntima de sus siervos. Bahige Mulla Huech

Corán 3:20 Y di a los que recibieron la Escritura y a los analfabetos: “¿Os sometéis? Si lo hacen, están bien guiados; pero si se apartan, su deber es solo transmitir el mensaje; y Alá es Omnividente de (Sus) siervos”. 

Ibn Kathir, página 7687

Cuando la traducción de Ibn Kathir alude a los que recibieron la escritura (judíos y cristianos) y los compara a los analfabetos, a primera vista da la impresión que contrapone judíos y cristianos alfabetizados a árabes analfabetos. No parece probable que todos los judíos y cristianos del siglo VII fuesen alfabetizados ni que todos los árabes fuesen analfabetos. Dicho esto, lo más probable es que se desee trasladar que judíos y cristianos tuvieron el privilegio de recibir una revelación divina -un libro- y no fue así con los árabes, de ahí el término iletrado. Esta lectura se confirma incluso en la obra del Imam Ghazzali (Irán, 1058-1111) en la página 116 de su obra monumental Ihya Ulum id din, tomo 1 que se refiere a Mohamed como guía de los árabes, no de la humanidad.

Dios envió a Mahoma como último Profeta y como abrogador de todas las leyes anteriores de los judíos, cristianos además de sabeos y le ayudó con milagros abiertos y señales maravillosas, como partir la luna en dos partes, el elogio de los guijarros que hacen hablar a los animales mudos, el agua que fluye de sus dedos, etc. El milagro abierto con el que guio a los árabes es el Corán, ya que la belleza del lenguaje en todo el Corán no tiene paralelo y los árabes no podían superarlo a pesar de su elocuencia y retórica.

A modo de resumen: Según el relato islámico, Mohamed nació en el siglo VI en Meca, en lo que hoy es Arabia Saudí en la tribu politeísta coraixí. A la edad de 40 años empezó a escuchar la voz de Alá, Dios, por mediación del ángel Gabriel. Este le revela que es guía de los árabes, gentes que no habían recibido revelación divina alguna, al contrario que judíos, cristianos y zoroástricos. Le revela, además, que es profeta para toda la humanidad. Alá le concede privilegios que ningún otro profeta había tenido antes, por ejemplo hacerse con botines de guerra. No olviden consultar las fuentes para formarse su propia opinión.

Bibliografía

Theodor Nöldeke, Friedrich Schwally, Gotthelf Bergsträßer, Otto Pretzl, The history of the Qur’an. Traducido por Wolfgang H. Behn.