“Yo tenía un papá malo que mató a mi mamá”

Su progenitor Mustapha B. cuando tenía 39 años le dejó huérfano en aquella fecha. Asestó ocho navajazos en su coche a Leyre González de 21 años, la abandonó ensangrentada a las puertas del centro de salud de Dúrcal (Granada) y salió huyendo. No se pudo hacer nada por salvarla. Hoy Belinda Justo Sanz, la abuela del pequeño quiere hacer un homenaje a su hija narrando el calvario de sobrevivirla así como el abandono y el maltrato institucional que ha sufrido desde entonces.